martes, 25 de febrero de 2020

Uno de los puntos que generalmente se hace un lado en una sucesión es la revisión de documentación y catalogación de ella , lejos de parecer algo superficial , en muchas ocasiones podría crear una perdida irreparable y por supuesto impacta sobre el valor del legado y la biografía de testado.

El saber interpretar , catalogar y leer las entrañas de uno documento nos permite tener amalgamada la historia biográfica de la sucesión , por todo ello se recomienda una asesoría que arroje datos suficientes que nos permitan conocer el valor o no valor de dicho legado.


Adolfo Cantú
Colección de Arte Cantú Y de Teresa
Art Consultant & Specialist

Fideicomiso Casa Estudio Federico & Elsa©  CYDT© BoArt©





Doro Carpeta Dorian

Como elementos dispersos dentro de la vida y obra de Federico Cantú, vamos  descubriendo una ruta muy interesante, donde diferentes personajes van enriqueciendo su ya rica biografía  , el turno es ahora para el Poeta  Edward Doro, que  de alguna manera coincidiera en California con Federico y que posteriomente se rencontrarían en  Paris y Nueva York .




Gracias a la sorpresiva aparición de la “Carpeta Dorian” en la casa de subastas  Chez - Rouillac, en Paris y consecuentemente la digitalización de la obra , podemos saber que Doro, es el autor de uno de los primeros textos iconográfico de la obra de Federico ,  dicho texto se refiere a la obra “Madona” que pintara Federico en la navidad de 1928 en California .
Para fortuna de muchos visitantes, tenemos temporalmente la obra Madona, expuesta en el Museo MUNE en Monterrey , donde la pueden admirar!


Adolfo Cantú
CYDT Collection 


Otros dos datos que son interesantes respecto a Doro , es su buen gusto por la obra grafica!  Ejemplo de ello es el libro publicado en NY The Boar & Shibboleth 
By Edward Doro – Wood engravings by Paul Landacre  y que sin duda nos trasportan a la obra de Utamaro 1753- 1806, no cave duda que el arte lleva una ruta universal .

martes, 18 de febrero de 2020





He vivido casi toda mi vida lejos de mis cielos. 
Pero mis pies están marcados en los códices, 
en la voz profunda de mi pueblo. 
Camino sobre el mar y las nubes que me traje: 
son mi tierra firme. 
¿Quién me la puede quitar?
Cuando digo que estoy solo es porque no estoy en la plaza pública
sino en cada uno de vosotros,
como en los granos la granada.
Podríais enterrarme en la voz de cualquier niño
si tiene los pies descalzos y ha visto los volcanes.
Mis ojos siempre se abren sobre la luz primera,
y al cerrarlos, sobre mí cae siempre la sombra de mi infancia.
¿Y todo lo que he vivido,
me pregunto, toda el agua escurrida entre mis dedos,
todo lo bailado, no es un sueño?
No he tenido tiempo para soñar, amigos.
Apenas si he tenido para no morirme.
No puedo descifrar el símbolo
porque el símbolo no es un lenguaje.
Estoy tan cerca que no me veis
en las cenizas de los muertos
y en las manos de los niños futuros.
Tercamente Mexicano,
no necesito recordar, me basta con palparme.
El sueño no tiene vocales,
pero tiene llamaradas y tambores mudos,
y las mismas fogatas
arden en las mismas cumbres.
...Si tiene los pies descalzos y ha visto los volcanes.